Busco amigos de nombres variados. Me decidΓ a publicar en el periΓ³dico matutino un letrero que decΓa: "busco dos o mΓ‘ximo tres amigos"; dejΓ© mi correo electrΓ³nico y mi telΓ©fono privado, hasta puse el de mi mamΓ‘ por si acaso. Un jueves en la noche recibΓ un mensaje; era un nombre extraΓ±o y moderno, Joao, se escribe asΓ pero se pronuncia Yoao. Con sorpresa, me citΓ³ en el tΓΊnel que cruza una avenida principal con otra de la ciudad. Yo, un poco prevenida, contestΓ© que sΓ; sin embargo, querΓa grabar con mi telΓ©fono ese momento del encuentro. LlevΓ© mi celular con pila al 100%. La tarde estaba frΓa, pero emprendΓ el encuentro.
A las 18:00 horas estuve en el lugar propuesto. Joao dijo que llevarΓa un oso panda en la mano, y me imaginΓ© un oso muy pequeΓ±o, como de llavero. Cuando de pronto sale del tΓΊnel un joven delgado, de cabello claro, iba con el oso. pero un oso de aproximadamente un metro. Inmediatamente me quitΓ© la paΓ±oleta rosa de identificaciΓ³n; no podΓa creer que este nuevo amigo llevara un souvenir mΓ‘s grande que Γ©l mismo. Me escondΓ y literalmente huΓ del lugar; primera cita sin ningΓΊn progreso.
RegresΓ© a revisar mi correo, en los anuncios no deseados aparecΓa, un mensaje con el asunto: "TambiΓ©n necesito amigos". Hice clic y acordamos una nueva cita en el parque principal de la ciudad. Le preguntΓ© cual juego de stop (nombre, apellido, ciudad, animal favorito, fruta, color), y ella contestΓ³ todo; coincidΓa con mis gustos. Que me contestara que le gusta el albaricoque era un buen dato.
LlegΓ³ al parque, y sin tanta prevenciΓ³n la identifiquΓ©. Melena de leΓ³n, dientes grandes, y me contΓ³ su verdadera urgencia: sΓ necesitaba un amigo pero ojalΓ‘ pudiera prestarle dinero. ¡Que desilusiΓ³n! Amigos que me quieren conocer, pero no tengo dinero. TerminΓ³ el encuentro, y cuando hablΓ© con mi mamΓ‘ al dΓa siguiente, me dijo que llamΓ³ un joven de voz gruesa que querΓa hablar conmigo, pues vio el anuncio clasificado. Me dejΓ³ su contacto telefΓ³nico. Espero que ese no sea un nuevo intento fallido.
Repica varias veces su telΓ©fono; mensaje de buzΓ³n. Dice que si es la chica del anuncio clasificado, especifique lugar, dΓa y hora de encuentro. Otra vez pienso: ¿CuΓ‘l serΓ‘ el mejor lugar para citar a un desconocido? El centro comercial, a las 14:00 horas, lunes festivo, entrada 1. Intento un traje caracterizado; no quiero souvenirs sorpresa, ni que me pidan dinero prestado. Entonces, me camuflo de vendedora de celulares.
Llega la hora del encuentro, y un chico con cresta de heavy metal; otra vez siento escalofrΓo. No sΓ© cuΓ‘les son los amigos que estoy buscando. ¡Que confusiΓ³n! ¿QuΓ© amigos son los que necesito? ¿Los que aparezcan? o ¿Los que quiera escoger? Tengo una mezcla de intereses: corregir el anuncio o simplemente aceptar que los amigos son diferentes.
Si quieres amigos convenientes, entonces el clasificado debe decir: "Anuncio clasificado de amigos que no pidan favores, de amigos que hablen poco, que pidan poco". Y de esos no hay.
Los de la vida real son con todo el combo: habladores, cansones, preguntones, de pintas indistintas, blancos, morenos, ojos rasgados, altos, bajos, de melena de leΓ³n y sin melena, tatuados o con piercing. Definitivamente, ver con los ojos del corazΓ³n es sensible, pero ver con los ojos de la razΓ³n es frΓvolo.
Nuevo anuncio: "Busco amigos sin camuflaje".
Escrito por:
Andru
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