Cuando pensamos en cumpleaΓ±os, solo registramos en nuestra mente que los seres humanos tenemos ese derecho. Recordamos la fecha de la abuela, el de una tΓ­a o la vecina, pero en realidad estamos hablando metafΓ³ricamente.

 ¿CuΓ‘ntos aΓ±os cumple una ciudad? y nos preguntamos si envejece, si se enferma con los aΓ±os, si madura o se vuelve mΓ‘s resiliente a los cambios y al tiempo. Trecientos noventa y cinco es un nΓΊmero. ¿SerΓ‘n pocos o demasiados? ¿O cuΓ‘ntos faltan por cumplir? ¿TendrΓ‘ la dicha de la vida eterna?

¿Cumplen aΓ±os los Cotudos o GirΓ³n? Tal vez los dos, pero quiero pensar en la vida eterna para GirΓ³n, con sus amores y desamores de una tierra con calles de blanco corazΓ³n, senderos que te llevan a recorrer entre lo estoico y novedoso. Tener la dicha de conocer la profundidad de esta ciudad es un privilegio de pocos. Se puede doblar un tobillo entre sus caminos, y eso la hace distinta entre los otros.

GirΓ³n tiene el pelo blanco, y su capilla Nuestra SeΓ±ora de las Nieves, es un testimonio de su edad, se ha empeΓ±ado en llamar la atenciΓ³n, no se quiere desactualizar, tiene la valentΓ­a de mirar hacia atrΓ‘s, le pesan las casas y las nuevas construcciones, le regalaron un Centro Comercial, le gusta renovarse, porque piensa en los demΓ‘s, compartir lo caminado e invita al malecΓ³n como de costumbre y tradiciΓ³n.

AsΓ­ son los amores en estos pueblos coloniales de esta tierra Colombiana, que con su calidez recobra aΓ±os y vigorosidad. Entonces, tal vez no son trecientos noventa y cinco, sino menos, y como los seres vivientes, se quita aΓ±os, mostrΓ‘ndose rejuvenecida y candorosa.

Tiene una lista de propΓ³sitos: reformar antiguas casas, iglesias, colegios, parques y, sobre todo, regocijar el alma de su gente, retoma fuerzas para que GirΓ³n no muera, que se expanda y que haga que sus aΓ±os tengan sentido.

 Invita a los niΓ±os a cuidar, invita al turista a recorrer lo nuevo. No se agota, para que su propΓ³sito de vida valga la pena, que las luchas pasadas y futuras queden en el registro de su historia.

Es un gusto contemplar el atardecer desde las cuatro de la tarde y sentir la brisa fresca. Culturalmente, tiene memoria de fuerza. No se apacigua con las pruebas que le ha traΓ­do la vida y muestra siempre la ascendencia de Don Francisco Mantilla de los RΓ­os, quien asΓ­ la bautizΓ³ en homenaje al Santo Juan Bautista y al Gobernador de la Real Audiencia de ese entonces, el MarquΓ©s de Sofraga.

En el 2005, un lodo fuerte querΓ­a llevarse su vida, pues arrasΓ³ parte del lugar. QuedΓ³ golpeada, necesitaba cirugΓ­as y reparaciones. En esos aΓ±os se le notΓ³ la madurez y la tenacidad. VolviΓ³ a ponerse en pie, quedando el mensaje de lo importante de cuidar sus suelos y las consecuencias de muchos dΓ­as de lluvia.

Todo se reforma, se reconstruye de las heridas para seguir cumpliendo aΓ±os. Ya tiene nuevos parques, tiene mil casas que la rodean y le dan vida. Eso significa que cumplir aΓ±os trae nuevas responsabilidades, desea desde lo mΓ‘s profundo de sus entraΓ±as que la quieran, que la respeten y que sea para todxs un lugar donde puedan caminar.

Van a repartir la tarta en unos dΓ­as y tiene que alcanzar para ciento ochenta y cinco mil Girones. Y eso lleva a mirar atrΓ‘s, a comprender por quΓ© esta aquΓ­, a pesar de los golpes y las caΓ­das. Es simple, pero profunda. Quiere estar para todos, acompaΓ±ar en las luchas a su gente; Las fiestas, las artesanΓ­as, su gastronomΓ­a, patrimonio de ayer y de hoy.

Camina a paso lento y seguro, asΓ­ se camina la madurez y la vida. No importan las arrugas, lo que importa es tener el centro de su corazΓ³n blanco, contento y lleno de sueΓ±os e ilusiones.

AsΓ­ se vive en GirΓ³n y asΓ­ vive GirΓ³n. ¡Feliz cumpleaΓ±os! Con cariΓ±o de Andrea, la Bogotana de corazΓ³n Santandereano.



Escrito por:
Andru



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