Ni espinas, ni amor. 

Tan solo un sentimiento de vacΓ­o, que como el goteo de agua no termina de llenarse, se apodera de tu razΓ³n, nadie es capaz de arrebatarlo, se pelea cuerpo a cuerpo, como una lucha de box, aparecen destellos de nada, porque en el interior no hay nada que dar, ni nada que recibir, tengo la leve sospecha que hay seres de este estilo caminando por ahΓ­, por alguna razΓ³n desconocida se han quedado a mirar el firmamento con una idea fija, Gema a los 20 aΓ±os fue vΓ­ctima del desamor, tocΓ³ a su puerta y por un instante sus ojos brillaron, chocolates, cartas de amor, hasta un anillo paso por sus manos, parecΓ­a perfecto y encantador, Luis un hombre alto guapo de manos alargadas y suaves, busco en Gema la ilusiΓ³n del primer amor, veΓ­a en ella una mirada inocente, en la gran ciudad donde todo va demasiado a prisa, galerΓ­as, librerΓ­as, automΓ³viles de todos los colores, ruido perturbador, semΓ‘foros que te ubican en un espacio, calles cerradas; todos sumergidos en su existir, a lo lejos se ve caminar a Luis y a Gema tomados de la mano, van al cine, tienen la ilusiΓ³n de ver su primera pelΓ­cula juntos con palomitas y frappΓ©, todo traΓ­do del amor desbordado de Romeo y Julieta, que deja por allΓ­ suelto en el aire William Shakespeare, los dΓ­as son perfectos, besos, regalos y halagos, la familia estΓ‘ dispuesta a consentir ese amor, Gema le cuenta a su Madre lo feliz que la hace Luis, de Γ©l se sabe poco, es callado pero elegante y da apariencia de hombre educado, su Padre decΓ­a es mejor tener cuidado, no me fΓ­o de esos silencios de Luis; ¿le hago preguntas que no concluye?, vete despacio Gema, los amores de juventud pueden ser tan fugaces que luego pasan sin decir adiΓ³s.

Gema prepara un viaje a NΓ‘poles quiere tener un amor de experiencias y recuerdos profundos, por el dinero no se preocupa dice que Luis estΓ‘ tan ocupado porque le va muy bien en su trabajo y da por hecho que el costearΓ‘ todo, talvez podrΓ­a cambiar de destino a Estambul, ha leΓ­do  tantas historias de amor, los 20 aΓ±os te agarran con el corazΓ³n lleno para dar y convidar y nunca hay un espacio para la duda, entregar ese pequeΓ±o pedazo que somos a otro ser que tiene la obligaciΓ³n de recibir y devolverlo en un juego interminable de toma y dame, transacciones de dinero, de sentimientos y vaya sorpresas que nos llevamos, cuando tocamos el piso luego de andar por la nubes con los ojos en forma de corazΓ³n.

 Luis tiene negocios que en realidad nadie se toma la molestia de investigar, se cree legΓ­timamente que dice la verdad, hombre de negocios, de palabras cultas y andar elegante; pero como dice el padre de Gema no me fΓ­o de esta historia a medias.

La filial tiene distintas oficinas por la ciudad, una de ellas dirigida por Luis; sin embargo, Don Ernesto, en su duda de padre, va a buscar la empresa, se acerca en distintos dΓ­as, se percata de que esta permanece cerrada. Las dudas ahondan su mente; no quiere preocupar a la madre de Gema, pero en el fondo sabe que esto no anda bien y que el corazΓ³n de Gema estΓ‘ en peligro de ser robado y tal vez atravesado por la lanza de la traiciΓ³n.

Luis ha desaparecido muchos dΓ­as, Gema sigue arreglando el viaje, maleta de cuatro llantas de goma, cierres con bolsillos extra para traer souvenirs a sus padres, un vestido que comprΓ³ en la boutique color verde oliva con flores, encantada del suceso, alista los documentos para el vuelo: pasaporte, conectores necesarios e indispensables para el mΓ³vil y el trΓ­pode, el neceser a tope de rΓ­mel y brochas, la madre de Gema le ayuda con la manera de organizar los atuendos, zapatos y sombreros, el dΓ­a 5 estaba marcado en el calendario pues Gema lo habΓ­a planeado asΓ­, ella tenΓ­a las ideas fijas que el amor cumple una lista de chequeo y que Luis lo sabΓ­a, amor, pasajes comprados y fecha precisa, salen de casa a buscar a Luis a su oficina, el Padre le ha dicho a Gema que tiene la direcciΓ³n exacta, la idea de visitarlo sorpresivamente, le resuena.

Luis tenΓ­a escondida como en las pelΓ­culas de terror de los 80, la mΓ‘scara del temido Freddy Krueger, un misterioso hombre al parecer tan apuesto como para creer historias de su boca, pero tan introvertido como para dudarlo, realizaba en la clandestinidad mapas cartogrΓ‘ficos, Don Ernesto contrato un investigador privado quien de antemano le aseguro que conseguir informaciΓ³n de Luis habΓ­a sido una ardua tarea y que lo hallado no era sino una vaga investigaciΓ³n, pues todos los antecedentes de Luis estaban encriptados en el ciberespacio de la PolicΓ­a, pedirle explicaciones a Luis fue imposible como lo fue detener las lΓ‘grimas de Gema, al saber que ese hombre en Γ©l que ella creΓ­a, habΓ­a desaparecido sin explicaciΓ³n alguna de la Ciudad, a todos lugares donde Gema consulto, todos dudaban en conocerlo y reconocer su fotografΓ­a, al parecer se llamaba Luis o Eduardo o Freddy, tantos nombres como descripciones fueron relatados a Gema, en la policΓ­a fue radicada la desapariciΓ³n, pero su rostro con distintos nombres no fue aceptado como un delito precisamente.

Gema idealizΓ³ personas, amores y situaciones, nadie le habΓ­a mostrado el lado B de la vida, todos somos vulnerables a equivocarnos y por ende a lastimar al otro a propΓ³sito o con propΓ³sito, por eso luego estamos llenos de dolor, resentimientos y desdichas, Gema no aprendiΓ³ el arte del perdΓ³n y mucho menos el arte del olvido, se quedΓ³ detenida en un tiempo y en una Γ©poca donde esas vulnerabilidades humanas no fueron visualizadas para ella, la tomaron por sorpresa, no habΓ­a aviso de estos momentos, ella vio demasiadas historias de amores idΓ­licos y pensΓ³ que seres humanos como Luis no existΓ­an, dentro de si guarda una imagen irracional del comportamiento humano, todos nos equivocamos y mostramos distintos Γ‘ngulos del ser, egoΓ­smo rampante o  amor genuino, violencia fulminante o conveniencias calculadas.

Tantas opciones como sean posibles, combinaciones matemΓ‘ticas, y yo llamarΓ­a binomios imperfectos que nos reusamos a aceptar con el ingenuo deseo de creer.

Padres que aΓ±oran hijos exitosos y sin conflictos aparentes, amigos incondicionales que no fallen, abuelos que siempre digan que sΓ­ al capricho de un nieto, padres y madres evitando dolor a sus hijos, combinaciones poco creΓ­bles en este mundo convulsionado, aterrizar a Gema a la realidad luego de tener su maleta impecablemente empacada en la puerta, tarea de la vida misma, como se llenan las ilusiones, pues no somos objetos, somos personas romΓ‘nticas y soΓ±adoras por naturaleza.

Escrito por:

Andru Escritora.