de llevar sus vΓveres y provisiones. Hoy tiene la idea de hacer estrΓctamente lo
necesario, cruza la calle el semΓ‘foro titila, no ve autos, se cruza, se percata de la
brisa y con la mano derecha acomoda sus canas de abajo hacia arriba, no le da la
gana de tinturar ese nuevo look que de repente vino con los aΓ±os, tomΓ³ la bolsa
plΓ‘stica con los frutos secos que le apetecen, esporΓ‘dicamente, saborea, camina, piensa, todo en un instante pasa a la vez, ese instante presente que algunas
veces nos regalamos, respirar, parpadear, observar, nada mΓ‘s parecido al cielo
que el regalo de un presente anhelado.
Dolores quiere evadir sus dolores parece irΓ³nico, pero ella actualmente lidia con
la oleada de recuerdos, que la vida se encarga lenta y paulatinamente de aposar
en su dΓa a dΓa, se le ha soltado el cordΓ³n del zapato y ha empezado a sudar en
su cuello la mano es su paΓ±uelo y no es agradable, toma una drΓ‘stica decisiΓ³n
cortar su cabello para despejar su mundo al verse en el espejo, ve a otra Dolores
que no conocΓa una espectadora que el reflejo le ha mostrado, se pierde regreso a
casa, confunde calles, avenidas, troncales, autopistas, no recuerda como volver, la
mente ha jugado en su contra y Dolores se rasca la cabeza, desesperada
transpira, de nada sirviΓ³ el corte, y ahora mira que la tarde se volviΓ³ noche y el
sudor se hace angustiante, cuando decidiΓ³ salir no tomΓ³ ninguna precauciΓ³n, era
tan solo comprar y volver a casa, se sienta en un banco del parque que vislumbra
a lo lejos, se detiene a revisar su dinero, su vida, sus documentos, se ha dado
cuenta que estΓ‘ perdida, no sΓ³lo de casa, sino de la vida, la lista de compra
incluye la realidad que le atormenta, un amor que la abandonΓ³, un hijo que la
olvidΓ³, una casa que embargΓ³, una ducha que ya no funciona y ahora solo queda
tomar una olla y esperar que caliente a las cinco a.m. para baΓ±arse, de los trajes
elegantes quedaron sencillos buzos y pantalones de lino, no recuerda a donde fue a parar la ropa que un dΓa usaba, uΓ±as cortas sin pintar, un rΓmel que no volviΓ³ a
usar, tan sΓ³lo el labial rosa que habΓa conservado en el fondo de un bolso viejo.
Dolores ya no sabe a dΓ³nde ir, su historia pasa en un abrir y cerrar de ojos, ahora
sirve tintos o tintilla como decΓan en los aΓ±os 60, no es mejor que en el pasado
que barrΓa los autobuses de un lugar que ya no recuerda, no hay rumbo para
Dolores solo sentir los aΓ±os incrustados en su mente, viejos dolores los trae al
presente una y otra vez, entonces llora para que se vayan rΓ‘pidamente pero las
lΓ‘grimas solo alivian, no borran nada, toma impulso para recordar su casa y
confunde sus recuerdos, la casa natal que un dΓa tuvo con su exesposo, la casa
en la que compartiΓ³ con sus hijos, entonces tiene varias direcciones quiere volver
a alguna que le traiga paz, camina hacia la tienda de la compra y allΓ tiene la
osadΓa de preguntar con indicaciones cΓ³mo llegar a la calle Marsella, en el fondo de su corazΓ³n no quiere ir, para ella esa casa es prestada, es ajena; Dolores estΓ‘ perdida en sus recuerdos, no quiere vivir en el presente y mucho menos anhelar un futuro imaginario, el dinero y unas llaves en su otra mano, un destino incierto, observa todas las fachadas y se le parecen.
sirve tintos o tintilla como decΓan en los aΓ±os 60, no es mejor que en el pasado
que barrΓa los autobuses de un lugar que ya no recuerda, no hay rumbo para
Dolores solo sentir los aΓ±os incrustados en su mente, viejos dolores los trae al
presente una y otra vez, entonces llora para que se vayan rΓ‘pidamente pero las
lΓ‘grimas solo alivian, no borran nada, toma impulso para recordar su casa y
confunde sus recuerdos, la casa natal que un dΓa tuvo con su exesposo, la casa
en la que compartiΓ³ con sus hijos, entonces tiene varias direcciones quiere volver
a alguna que le traiga paz, camina hacia la tienda de la compra y allΓ tiene la
osadΓa de preguntar con indicaciones cΓ³mo llegar a la calle Marsella, en el fondo de su corazΓ³n no quiere ir, para ella esa casa es prestada, es ajena; Dolores estΓ‘ perdida en sus recuerdos, no quiere vivir en el presente y mucho menos anhelar un futuro imaginario, el dinero y unas llaves en su otra mano, un destino incierto, observa todas las fachadas y se le parecen.
Dolores se sienta a divagar por los recuerdos de su vida, esa que la agobia y reconoce en el silencio que somos testarudos e incomprensibles los seres humanos ya no podemos cambiar lo vivido, esto termina mal Dolores llegΓ³ a casa cambiada pero de corte de cabello,
sus vecinos la miraron con extraΓ±eza, ella se miraba y se sentΓa vacΓa, una dieta
horrorosa con restricciones de harinas, un cubo que debΓa llenar en la maΓ±ana
para baΓ±arse, un trabajo obligado, familiares que amaba profundamente como a CΓ©sar que le repetΓa constantemente que mejorara su forma de vivir, pues su capacidad de mentir era temeraria, a otros tantos cercanos les dio consejos pero no fueron escuchados genuinamente y esto la mortificaba, tomΓ³ sus
medicamentos del dΓa para aliviar la trampa del dolor y a la maΓ±ana siguiente todo regreso; Dolores no aceptΓ³ el dolor con sus sinsabores se la llevΓ³ una falla al
corazΓ³n no diagnosticada, la realidad la desbordo, se la llevΓ³ un dolor ese que se incrusta en el alma y se instala hasta que mata.
sus vecinos la miraron con extraΓ±eza, ella se miraba y se sentΓa vacΓa, una dieta
horrorosa con restricciones de harinas, un cubo que debΓa llenar en la maΓ±ana
para baΓ±arse, un trabajo obligado, familiares que amaba profundamente como a CΓ©sar que le repetΓa constantemente que mejorara su forma de vivir, pues su capacidad de mentir era temeraria, a otros tantos cercanos les dio consejos pero no fueron escuchados genuinamente y esto la mortificaba, tomΓ³ sus
medicamentos del dΓa para aliviar la trampa del dolor y a la maΓ±ana siguiente todo regreso; Dolores no aceptΓ³ el dolor con sus sinsabores se la llevΓ³ una falla al
corazΓ³n no diagnosticada, la realidad la desbordo, se la llevΓ³ un dolor ese que se incrusta en el alma y se instala hasta que mata.
Escrito por:
Andru Escritora
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